MELLA en adopción
Vivía en la calle, pero se quejaron de mí en la fábrica donde me metía a dormir… Así llegué a la protectora.
Vivía en la calle, pero se quejaron de mí en la fábrica donde me metía a dormir… Así llegué a la protectora.
Pupila busca un hogar donde sentirse segura y con lugares altos para poder observar el mundo desde las alturas.
¡Es todo un espectáculo verla jugar! Pero no os dejéis engañar por su energía, también tiene un lado tierno y cariñoso.